En los últimos días, los patos del Parque Cascatta, ubicado en la zona de Lomas de Angelópolis, se han convertido en un símbolo apreciado por los habitantes de Puebla, especialmente tras la popularidad del llamado «Pato Merlín». Sin embargo, la situación ha cambiado debido a denuncias recientes sobre agresiones hacia estas aves.
Visitantes del parque reportaron que varios jóvenes persiguen y acosan constantemente a los patos, lo que genera estrés en los animales y pone en riesgo su bienestar. Esta conducta refleja una falta de respeto hacia la fauna que habita en el espacio público.
Además, se recordó un incidente ocurrido el 22 de junio, cuando un hombre ingresó al parque con un perro sin correa que atacó a uno de los patos, causándole daños severos hasta desplumarlo. Según el testimonio de un ciudadano, el responsable abandonó el lugar sin verificar el estado del animal, dejando únicamente las plumas esparcidas sobre el pasto como evidencia del ataque.
Ante estos hechos, el denunciante solicitó la intervención de las autoridades para proteger a los ejemplares y cuestionó la ausencia de vigilancia adecuada en el parque. También señaló que es común observar personas que ingresan con mascotas sin correa o que permiten conductas que alteran la tranquilidad de los animales.
Especialistas en bienestar animal han señalado que perseguir o acosar a la fauna silvestre puede provocar lesiones, alterar sus hábitos e incluso afectar su supervivencia. Por ello, el respeto hacia estos espacios depende tanto de la vigilancia oficial como de la responsabilidad de los visitantes.
En respuesta a esta situación, ciudadanos hicieron un llamado a madres, padres de familia y visitantes para fomentar en niñas, niños y adolescentes el respeto hacia los animales y evitar acciones que puedan poner en peligro a las especies que habitan el parque.
Este tipo de espacios naturales urbanos, como el Parque Cascatta, son fundamentales para la convivencia y el bienestar de la comunidad, y su cuidado debe ser una prioridad compartida.









