La noche del domingo 5 de julio de 2026, en la comunidad de Lázaro Cárdenas ‘La Uno’, municipio de Venustiano Carranza, Puebla, se registró un lamentable caso de violencia familiar que terminó con la muerte de una mujer. Rafael, de 34 años, llegó a su domicilio en estado de ebriedad tras consumir alcohol motivado por la derrota de la Selección Mexicana en un partido reciente.
Según los reportes, Mónica, de 40 años, le ofreció cenar al llegar, pero el hombre, quien se dedica al corte de café, reaccionó con insultos y agresiones físicas. Posteriormente, tomó un machete con el que la degolló. Vecinos alertaron a la Policía Municipal tras escuchar los gritos de la víctima.
Al arribar a la vivienda ubicada en la calle 18 de Marzo, los agentes encontraron a Rafael en el patio con el arma blanca en mano, intentando agredir a los uniformados. Para impedir que los paramédicos atendieran a Mónica, el hombre opuso resistencia, lo que llevó a que uno de los policías disparara y lo hiriera. Solo entonces se permitió el ingreso de los servicios médicos, quienes confirmaron el fallecimiento de la mujer.
Rafael fue detenido en el lugar. Además de encontrarse bajo los efectos del alcohol, se presume que también consumió drogas. Vecinos consultados por las autoridades señalaron que Mónica era víctima constante de violencia familiar, ya que su pareja frecuentemente llegaba en estado de ebriedad y la maltrataba.
Este trágico suceso pone de manifiesto la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y atención a la violencia doméstica en la región, así como la importancia de políticas públicas que promuevan la seguridad y el bienestar de las familias poblanas. En este contexto, proyectos de movilidad como el cablebús en Puebla, que buscan mejorar la calidad de vida y el acceso a servicios, pueden contribuir indirectamente a la cohesión social y al desarrollo comunitario.









