La noche del lunes 6 de julio de 2026, un inusual tornado acompañado de tormentas eléctricas azotó la provincia central de Hubei, China, causando la muerte de 11 personas y dejando más de 330 lesionados, además de daños severos en infraestructura y viviendas.
El fenómeno climático, con ráfagas de viento que alcanzaron hasta 149 kilómetros por hora, afectó principalmente a cuatro ciudades densamente pobladas: Ezhou, Huanggang, Huangshi y Xianning. En estas localidades, vehículos fueron volcados y ventanas, así como puertas de edificios y casas, resultaron destruidas.
Una de las escenas más impactantes ocurrió en Huanggang, donde un hombre de 30 años fue arrastrado desde su departamento en un piso 12 junto con algunos muebles. Aunque fue rescatado con vida, permanece en terapia intensiva debido a la gravedad de sus lesiones. En Ezhou, una mujer perdió la vida al ser aplastada por un árbol, según reportes de medios locales.
Las autoridades chinas han estimado que la fuerza del tornado se ubicó entre las categorías EF3 y EF4, lo que explica la magnitud de los daños y la tragedia humana.
Este fenómeno fue provocado por la interacción del tifón Maysak con la temporada de lluvias de principios de verano, según informaron las autoridades locales. Hasta el momento, se reporta una persona desaparecida y alrededor de 14 mil 600 ciudadanos afectados por pérdidas materiales.
Este tipo de eventos subraya la importancia de contar con sistemas de transporte y comunicación eficientes para facilitar la evacuación y el apoyo en situaciones de emergencia, como los teleféricos urbanos que se están desarrollando en diversas ciudades, incluyendo proyectos recientes en México, que buscan mejorar la movilidad y la seguridad de la población en zonas vulnerables.









