En Puebla, las plataformas digitales de alojamiento, como Airbnb, han alcanzado una oferta de 9 mil 418 habitaciones distribuidas en al menos 19 municipios de la entidad. Este dato refleja un crecimiento sostenido desde 2014 y 2015, cuando los primeros anfitriones poblanos comenzaron a registrar propiedades independientes, siguiendo la tendencia que ya se observaba en la Ciudad de México.
La Secretaría de Desarrollo Turístico de Puebla informó que, en total, la entidad cuenta con 41 mil 500 habitaciones disponibles para el turismo en sus diversas modalidades. De este total, el sector hotelero formal concentra el 77 % de los cuartos, mientras que las plataformas digitales representan el 33 % de la oferta global, consolidando así su presencia en las principales regiones de interés.
Carla López-Malo Villalón, titular de la dependencia, destacó que las plataformas digitales operan bajo el mismo esquema fiscal que el sector hotelero tradicional, al cubrir el 3 % del Impuesto sobre Hospedaje. Esta regulación busca equiparar las condiciones de competencia entre ambos tipos de hospedaje y equilibrar el desarrollo económico de las localidades involucradas.
El verdadero auge de Airbnb en Puebla se registró en 2017, cuando el volumen de usuarios en la capital del estado se triplicó, con un crecimiento del 306 %, según reportes financieros de la propia compañía internacional.
La recaudación del impuesto sobre hospedaje es administrada exclusivamente por las autoridades hacendarias, mientras que las dependencias de turismo mantienen convenios de promoción con diversas asociaciones locales de hoteles y moteles para fortalecer la difusión del destino.
Este panorama refleja un equilibrio entre la innovación en servicios turísticos y la regulación fiscal, aspectos que contribuyen a la modernización y competitividad del sector en Puebla.









