La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla informó que actualmente mantiene siete carpetas de investigación abiertas relacionadas con el caso conocido como el “Tirador de Atlixcáyotl”. De estas, seis corresponden a daño en propiedad ajena y una por lesiones, mientras que se han identificado plenamente diez hechos vinculados a este asunto.
En conferencia de prensa, Idamis Pastor Betancourt, titular de la Fiscalía, confirmó que aún están pendientes tres denuncias por formalizar, por lo que se continúa el acercamiento con las víctimas para integrar completamente las carpetas correspondientes.
El pasado sábado 20 de junio, a las 08:00 horas, se realizó una diligencia pericial en la zona del bulevar Atlixcáyotl y la Reserva Territorial Atlixcáyotl, en el municipio de San Andrés Cholula. En esta participaron personal de la Fiscalía, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y especialistas del Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO).
La diligencia consistió en una reconstrucción de hechos y análisis de trayectoria balística, con el objetivo de recrear el recorrido de los proyectiles a partir de evidencias físicas, mediciones y métodos científicos. Para ello se utilizó como base una camioneta Ford Ranger color amarillo involucrada en los hechos, así como diversos indicios previamente asegurados.
Idamis Pastor explicó que este tipo de peritajes permite determinar la dirección y sentido de los disparos, la posición probable del arma de fuego y de los objetos al momento de los hechos, el ángulo de impacto y la posible secuencia del ataque, con el fin de fortalecer las líneas de investigación.
En los trabajos participaron especialistas en criminalística, fotografía forense, topografía y trayectoria balística, quienes realizaron el levantamiento técnico y la documentación necesaria para robustecer la investigación. La diligencia tuvo una duración aproximada de dos horas.
Finalmente, la fiscal señaló que la institución ha desplegado unidades móviles para acudir directamente a los domicilios de las personas afectadas, con el objetivo de facilitar la presentación de denuncias. Esto responde a que algunas víctimas inicialmente no habían querido iniciar su carpeta de investigación, por lo que se mantiene un acompañamiento constante para garantizar la integración total de los hechos.









