Durante la noche del domingo 19 de julio de 2026, en el municipio de Huejotzingo, Puebla, una festividad religiosa en honor a la Virgen del Carmen tomó un giro inesperado al momento de la quema de fuegos artificiales. Entre los espectáculos pirotécnicos, se proyectaron dos figuras de cerdos apareándose, lo que causó sorpresa y desconcierto entre los asistentes.
El evento se llevó a cabo en el Primer Barrio de Huejotzingo, donde el presidente municipal, Roberto Solís Valles, fue el patrocinador de la pirotecnia. Previamente, el alcalde y su esposa, Shamy Spezia, presidenta del DIF Municipal, habían invitado a la población a participar en los festejos, destacando el apoyo de la administración en la supervisión de preparativos como el enflorado y la pirotecnia.
La difusión de los videos con las imágenes de los cerdos generó críticas en redes sociales y entre los vecinos del Primer Barrio, quienes exigieron a la comisión organizadora una mayor revisión y control sobre el contenido de los fuegos artificiales para evitar que situaciones similares se repitan en actividades futuras, como la programada para el lunes 20 de julio.
Ante la polémica, el presidente municipal se deslindó de la responsabilidad directa, señalando que él pagó por el espectáculo pirotécnico pero desconocía el tipo de figuras que se incluirían, atribuyendo la decisión al proveedor encargado de elaborar la pirotecnia.
Este incidente pone de manifiesto la importancia de una supervisión más rigurosa en eventos públicos, especialmente en festividades religiosas, para preservar el respeto hacia las tradiciones y la sensibilidad de la comunidad.









