El pasado 8 de junio, el Estadio Cuauhtémoc en Puebla fue sede del partido amistoso entre las selecciones de España y Perú, previo al Mundial 2026. El encuentro reunió a 45 mil 845 asistentes y generó interés sobre el costo que cobró España, actual campeón del mundo, por participar en este evento.
Diversos medios deportivos, como Récord, señalaron que el monto ascendió a tres millones de dólares; sin embargo, esta cifra fue desmentida por el gobierno de Puebla, encabezado por Alejandro Armenta.
Para esclarecer esta situación, MTP Noticias realizó solicitudes de información a la Secretaría de Planeación y Finanzas, responsable de emitir los pagos, y a la Secretaría de Deporte y Juventud. Ambas dependencias respondieron que los detalles del contrato y los montos involucrados se reservarán por cinco años, argumentando que su divulgación podría afectar las relaciones internacionales del estado.
En los documentos oficiales se explica que revelar esta información “generaría una afectación real, identificable y razonablemente previsible en la conducción de las negociaciones y relaciones internacionales que actualmente desarrolla el Estado de Puebla, vinculadas con la promoción, gestión y celebración de eventos deportivos de carácter internacional”.
Por lo tanto, será hasta 2031 cuando se pueda conocer el costo exacto que España y Perú recibieron por su participación en este partido amistoso. El expediente reservado incluye el contrato firmado, dictámenes que justificaron la contratación, documentos preparatorios, condiciones técnicas, operativas y económicas, así como documentación complementaria relacionada con la negociación.
Además, la autoridad señaló que revelar los términos pactados podría permitir que futuras federaciones, promotoras, selecciones nacionales u organizadores ajusten sus exigencias económicas y condiciones de negociación, lo que colocaría a Puebla en una posición de desventaja para atraer eventos internacionales.
Este tipo de encuentros deportivos, que requieren una logística y organización complejas, representan una oportunidad para Puebla de posicionarse como sede de eventos de alto nivel, lo que puede contribuir al desarrollo económico y turístico de la región. En ese sentido, la reserva de información busca proteger la capacidad del estado para continuar gestionando este tipo de actividades con éxito.









