Las autoridades sanitarias de Estados Unidos identificaron un brote de ciclosporiasis, enfermedad causada por el parásito Cyclospora, que ha afectado a miles de personas en Michigan y estados vecinos. La fuente aparente del contagio fue la lechuga iceberg rallada que se sirve en restaurantes Taco Bell, proveniente de un proveedor mexicano.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) llevó a cabo una investigación que rastreó el brote hasta un solo proveedor que abastecía a los establecimientos donde consumieron las personas enfermas. Aunque no se ha revelado el nombre oficial del proveedor, medios como The Washington Post han señalado a Taylor Farms como posible origen de la contaminación. La FDA trabaja actualmente con esta empresa para determinar si la lechuga contaminada llegó a otros puntos de venta y ha reforzado las inspecciones en la frontera para detectar productos relacionados con el brote.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una alerta de seguridad alimentaria y recomendaron a los consumidores evitar la lechuga iceberg rallada en restaurantes Taco Bell de Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental. Hasta el momento, se han confirmado mil 644 casos por laboratorio vinculados a estos establecimientos, aunque se estima que la cifra real podría ser mayor debido a que muchas personas se recuperan sin realizarse pruebas y la confirmación puede tardar hasta seis semanas.
Michigan es el estado más afectado, con más de 4 mil 300 personas enfermas y 102 hospitalizaciones registradas. En respuesta, Taco Bell retiró de manera voluntaria la lechuga suministrada por el proveedor implicado en los cinco estados afectados y anunció que la repondrá en un plazo de 24 horas. Además, la cadena informó que, como medida preventiva, excluirá de forma indefinida a este proveedor de su cadena de suministro en todo Estados Unidos.
Este brote pone en evidencia la importancia de mantener controles rigurosos en la cadena de suministro de alimentos frescos, especialmente en productos importados. La colaboración entre autoridades y empresas es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y proteger la salud pública.









