Familiares de los turistas originarios de Chignautla, desaparecidos en la Gruta de Chichicazapa en Cuetzalan, Puebla, solicitaron que no se suspendan las labores de extracción de los cuerpos.
El tío de una de las víctimas expresó a medios de comunicación que las autoridades les habían generado falsas expectativas sobre la entrega de los tres cuerpos restantes. Sin embargo, debido al mal clima y a los riesgos que implica para los rescatistas, las labores de recuperación fueron suspendidas por tiempo indefinido.
“Es triste escuchar que ahí se van a quedar nuestros familiares. Nos ilusionaron que nos los daban cuando no, ahorita nos dijeron que se suspenden las labores, pero que, en su momento, cuando vean que es posible extraerlos lo van a hacer”, señaló el familiar.
A nombre de las familias afectadas, pidió a las autoridades mantenerlos informados sobre cualquier avance en las operaciones. Asimismo, agradeció el apoyo brindado por los rescatistas y pobladores, quienes colaboraron en la búsqueda y en la entrega de alimentos.
El familiar denunció que sus seres queridos fueron engañados, pues les hicieron creer que tendrían una experiencia turística segura en la gruta, cuando en realidad la falta de precaución del guía los puso en peligro. Relató que, ante la lluvia, el guía les indicó ingresar a la caverna en lugar de salir, lo que agravó la situación.
“No puede ser que les hagan creer que van a vivir algo y los llevaron a un matadero. Así fue porque ya estaba lloviendo antes y después les dice métanse aquí no llueve sabiendo los peligros”, añadió.
Por su parte, la Coordinación General de Protección Civil Estatal informó que la extracción de los tres cuerpos localizados en la Gruta de Chichicazapa fue suspendida. En un comunicado, detalló que las víctimas se encuentran a más de dos kilómetros del punto de ingreso, pero las condiciones del terreno y el riesgo extremo para el personal especializado impiden su rescate.
Protección Civil explicó que no hay una fecha definida para reanudar las labores, ya que el nivel del agua en el interior de la gruta ha aumentado, provocando el cierre temporal de galerías y sifones. Además, las condiciones dificultan la visibilidad de los rescatistas y existe el riesgo de que queden aislados dentro de la caverna.
“Es importante subrayar que la suspensión de las operaciones no obedece a una limitación humana, técnica o material, sino a una evaluación del riesgo que busca preservar la vida de los rescatistas”, puntualizó la dependencia.
Actualmente, se sabe que los tres cuerpos están asegurados en un punto dentro de la gruta para evitar que la corriente los arrastre, mientras se espera que las condiciones permitan continuar con la extracción.









