El presentador de televisión Pedro Sola se convirtió en el centro de una fuerte controversia tras emitir declaraciones polémicas en contra de las personas que tratan a sus mascotas como hijos, fenómeno conocido como “perrhijos”. Durante una emisión reciente del programa Ventaneando, expresó su molestia por la presencia de animales en espacios públicos y cerrados, como supermercados, tiendas y restaurantes de lujo.
La discusión escaló cuando Sola afirmó que la situación le provocaba ganas de “aventar un trozo de carne envenenada” en esos establecimientos y “darle un balazo a los dueños” que pasean a sus mascotas en carriolas. Aunque intentó matizar sus palabras entre risas nerviosas y aclaró que se trataba de una expresión exagerada nacida de su enojo, el impacto negativo fue inmediato tanto en la audiencia como en sus compañeros de programa.
La co-conductora Mónica Castañeda intervino para censurar las expresiones de Sola, subrayando que sugerir el envenenamiento o la muerte de seres sintientes es inaceptable bajo cualquier contexto. En redes sociales, usuarios y colectivos de protección animal exigieron sanciones o la cancelación del comunicador, argumentando que sus comentarios normalizan e incitan a la violencia en un medio con millones de espectadores.
Al ser cuestionado en la red social X, Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, calificó como “lamentables” los comentarios de su empleado, sin precisar si se tomarán medidas al respecto.
Este episodio pone en evidencia un debate social creciente sobre los límites de la integración de las mascotas en la vida cotidiana y la intolerancia de ciertos sectores hacia esta tendencia. Pedro Sola cuestionó si la sociedad “se volvió loca” al permitir la entrada de animales a boutiques de alta gama, reflejando un choque generacional frente a quienes optan por un trato familiar o “humanizado” hacia sus animales de compañía.
Aunque algunos internautas defendieron la preocupación de Sola por la higiene en espacios cerrados, la mayoría condenó que se valide mediáticamente la idea de cometer actos que, además, constituyen delitos penales según la legislación mexicana.









