Este jueves 2 de julio de 2026, Hernán Gil, un vigilante atrapado desde el 24 de junio en el estado de La Guaira, fue rescatado con vida tras permanecer ocho días bajo los escombros provocados por los terremotos que sacudieron la región.
El hombre, que laboraba en la garita de seguridad de un edificio en Catia La Mar, resistió milagrosamente bajo aproximadamente 140 toneladas de escombros. Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, causaron la destrucción del inmueble donde se encontraba, convirtiendo su puesto de vigilancia en un refugio inesperado que le permitió sobrevivir.
Las labores de rescate comenzaron formalmente el pasado lunes 29 de junio y se extendieron durante 72 horas intensivas. Más de 100 especialistas, entre ellos equipos de Chile, Estados Unidos, Portugal, Costa Rica y El Salvador, participaron en la operación, manteniendo comunicación constante con Gil y suministrándole hidratación y medicación para preservar su vida.
La esposa del vigilante, Gusbimar González, permaneció junto al edificio desplomado desde el momento de la tragedia, sin perder la esperanza de encontrarlo con vida. De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas, la participación de más de 2,500 rescatistas extranjeros ha sido fundamental en las tareas de búsqueda y salvamento.
Aunque la situación en Venezuela continúa siendo crítica, con un saldo de 6,461 personas rescatadas, 2,295 fallecidos y 11,267 heridos, el rescate de Hernán Gil representa un símbolo de esperanza en medio de la devastación.









