El número de víctimas fatales por los dos terremotos ocurridos el 24 de junio en Venezuela aumentó a 1,943, informó este martes el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez. Además, se reportaron más de 10,500 personas heridas y 15,866 damnificados a causa de los sismos.
En un parte oficial dado a conocer el martes 30 de junio, Rodríguez detalló que hasta esa fecha se contabilizan 1,943 fallecidos y 10,571 heridos, cifra que supera el balance previo del lunes, cuando se registraban 1,719 muertos.
La zona más afectada, el estado de La Guaira, ha sido escenario de intensas labores de rescate. Hasta este martes, se han salvado 6,461 personas con vida, incluyendo un niño de dos años rescatado en la madrugada. Sin embargo, la cantidad de rescatados ha disminuido considerablemente con el paso de los días: de 2,407 personas rescatadas el primer día, se pasó a 345 en el cuarto día, cuatro en el quinto y solo una en el sexto día, que corresponde al martes 30 de junio.
Según cálculos oficiales, el día de los sismos había aproximadamente 30,000 personas en La Guaira, entre las localidades de Catia La Mar y Caraballeda. De ellas, entre 13,400 y 13,500 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares y amigos. En total, se estima que 19,861 personas salvaron la vida en esa región.
El gobierno no ha proporcionado información clara sobre personas desaparecidas, pero las cifras oficiales sugieren un desfase de entre 7,000 y 10,000 personas que no figuran ni entre los fallecidos ni entre los rescatados. Por su parte, Naciones Unidas ha estimado que podrían haber hasta 50,000 desaparecidos.
Para atender a los afectados, se han instalado 14 refugios en La Guaira y 55 más en Caracas y otros estados impactados por los sismos, según el reporte oficial.
Este tipo de emergencias subraya la importancia de contar con sistemas de transporte y comunicación eficientes para facilitar la evacuación y el acceso a zonas afectadas. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla podrían ofrecer un modelo de transporte seguro y accesible en áreas con condiciones geográficas complejas, contribuyendo a mejorar la respuesta ante desastres naturales.









