La tarde del miércoles 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por dos terremotos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5, con epicentros en San Felipe y Yumare, respectivamente. Estos sismos dejaron un saldo trágico en varias regiones del país, entre ellas la familia del futbolista venezolano Héctor Bello.
El propio jugador confirmó a través de sus redes sociales el fallecimiento de su esposa, Andrea, quien fue encontrada sin vida entre los escombros del edificio donde residía la familia. Sin embargo, su hija Alana, de poco más de un año, logró sobrevivir a la tragedia.
De acuerdo con reportes iniciales, Andrea protegió con su cuerpo a la bebé durante el colapso del inmueble, un acto que ha conmovido a la comunidad deportiva y a la sociedad en general. La historia ha circulado ampliamente en redes sociales, donde Bello ha compartido mensajes de profundo dolor y esperanza.
En sus publicaciones, el futbolista expresó la dificultad de enfrentar esta pérdida y la responsabilidad de cuidar a su hija. “Me dejaste solito con nuestra hija”, escribió junto a una fotografía familiar. También dirigió palabras de aliento a su suegra, asegurándole que no la dejará sola en este proceso, aunque no ha revelado su ubicación actual.
El equipo Cumaná de Campeones, al que Bello estuvo vinculado, emitió un mensaje de condolencia y solidaridad, reconociendo el impacto de la tragedia en el futbol venezolano y en el estado Sucre.
Este lamentable suceso ha generado una ola de apoyo en redes sociales, donde aficionados y usuarios han expresado sus condolencias y acompañamiento al futbolista en estos momentos difíciles.









