El encuentro entre Francia e Irak, correspondiente a la segunda fecha de la Copa del Mundo 2026, fue suspendido debido a una tormenta eléctrica que afectó la ciudad de Filadelfia, sede del partido. La suspensión se anunció a los asistentes en el estadio justo al medio tiempo, cuando la lluvia intensa y los rayos activaron las alertas de seguridad.
En Estados Unidos, las tormentas eléctricas son consideradas un riesgo serio para la seguridad de jugadores y espectadores, por lo que existe un protocolo claro para estos casos. Cuando se detecta un rayo en un radio aproximado de 13 kilómetros alrededor del estadio, el partido se detiene o se pospone su inicio. Los jugadores deben retirarse a los vestidores y el público desalojar las tribunas para resguardarse en zonas seguras, alejadas de estructuras metálicas.
A partir de ese momento, se inicia un conteo de 30 minutos sin que se registre ningún rayo en la zona para poder reanudar el juego. Si se detecta otro rayo, el conteo se reinicia indefinidamente hasta que las condiciones sean seguras.
Este protocolo puede extender considerablemente la duración de los partidos. Un ejemplo reciente ocurrió en el Mundial de Clubes del año pasado, cuando el partido de cuartos de final entre Benfica y Chelsea se prolongó hasta cuatro horas y 38 minutos debido a suspensiones por tormentas.
Este tipo de medidas, aunque pueden generar retrasos, son fundamentales para garantizar la seguridad en eventos deportivos de gran magnitud como el Mundial 2026.









