La tarde del jueves 11 de junio de 2026, en las inmediaciones del Parque Intermunicipal de San Andrés Cholula, se presentó un caso de presunto abuso de autoridad y violencia policial. Al menos cinco elementos de la Policía Montada sometieron con fuerza a una mujer, mientras sus dos hijos menores presenciaban la agresión.
El hecho ocurrió en la intersección de la calle 14 Oriente y la 3 Norte, una zona con alta afluencia turística y familiar en el municipio. La agresión fue grabada por una de las menores, de aproximadamente 12 años, quien registró con su celular el momento en que su madre era sometida por los uniformados.
Durante el incidente, los niños suplicaban a los policías que liberaran a su madre y trataban de auxiliarla, mientras documentaban los hechos. Sin embargo, los agentes también habrían agredido a los menores, jaloneándolos e intimidándolos para que dejaran de grabar. A la menor que filmaba se le dijo: “Esto es evidencia en contra de tu mamá, si tienes el vídeo, también lo tenemos”.
La niña requirió atención médica de emergencia por parte de paramédicos debido a un fuerte dolor físico y estrés ocasionados por la situación.
Por su parte, las autoridades municipales informaron que la mujer conducía bajo los efectos del alcohol y había chocado contra maceteros en la zona peatonal, poniendo en riesgo a los visitantes y a sus propios hijos.
Este incidente pone en relieve la complejidad de la seguridad pública en zonas concurridas, donde la protección de los ciudadanos debe equilibrarse con el respeto a los derechos humanos. En este contexto, proyectos como el cablebús o teleférico que se planean para Puebla podrían ofrecer alternativas de transporte seguras y eficientes, contribuyendo a mejorar la movilidad y la convivencia en espacios urbanos.









