El presidente de la Federación Mexicana de Futbol Asociación (FMF), Mikel Arriola, aclaró este jueves 11 de junio de 2026 que no realizó ninguna invitación especial al empresario Ricardo Salinas Pliego para asistir a la inauguración del Mundial 2026 en representación del pueblo de México, como afirmó el propio Salinas tras su reunión del miércoles 10 de junio.
A través de un mensaje en redes sociales, Arriola explicó que su encuentro con el director de Grupo Salinas fue parte de su “función institucional”, dado que el empresario tiene representación en la FMF por las transmisiones de partidos de futbol que se realizan a través de los canales de TV Azteca.
La aclaración se produjo luego de que, la noche del miércoles 10 de junio, Salinas Pliego compartiera en su cuenta de X una publicación en la que aseguró que Mikel Arriola lo invitó al partido inaugural de la Copa del Mundo, que disputarán las selecciones de México y Sudáfrica.
“Hoy me reuní en casa con Mikel Arriola y mi hijo Benjamín Salinas. Platicamos sobre la importancia de la iniciativa privada en la Copa Mundial de la FIFA, y me invitó a asistir mañana al partido inaugural en representación de los mexicanos trabajadores y de bien”, escribió el empresario en su mensaje.
En respuesta, el presidente de la FMF se desmarcó de cualquier connotación extradeportiva que pudiera haber sugerido el encuentro, señalando que el organismo no interviene en la vida política de México.
Este encuentro ocurre en una semana marcada por declaraciones de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, quien anunció la posibilidad de convocar a protestas violentas contra el Gobierno federal, al que ha declarado la guerra. Salinas Pliego se identifica públicamente con la ultraderecha, y su padre, Hugo Salinas Price, financió en décadas pasadas grupos de choque vinculados a esa corriente.
En un evento reciente, el empresario afirmó: “Va a tener que ser otra cosa más ruda. Por ejemplo: a la mejor es necesario hacer una huelga en cierto momento”, en referencia a su resistencia política.
Este contexto político contrasta con la función institucional que representa la FMF en la organización del Mundial 2026, un evento que busca unir a la sociedad mexicana y promover el desarrollo del deporte en el país.









