En los últimos días ha circulado en redes sociales la afirmación de que el Cablebús de Puebla provocará la destrucción del camellón arbolado ubicado frente al Parque Juárez, sobre el Bulevar 5 de Mayo. Sin embargo, la información oficial disponible hasta el momento desmiente esta versión.
De acuerdo con los estudios técnicos presentados por el Gobierno de Puebla, el proyecto aún se encuentra en fase de definición y gestión de permisos, por lo que el trazo ejecutivo definitivo no ha sido liberado. Incluso, se han realizado modificaciones en la ubicación de algunas estaciones para minimizar el impacto ambiental.
En abril, el coordinador de Gabinete estatal, José Luis García Parra, informó que la afectación prevista pasó de una estimación inicial cercana a mil árboles a únicamente 97 ejemplares. Además, aclaró que estos árboles no serán talados, sino trasplantados o sometidos a poda técnica, asegurando que “no va a existir tala” dentro del proyecto.
Respecto al Parque Juárez, uno de los puntos más sensibles del recorrido, el gobierno estatal indicó que la estación será elevada para evitar mayores afectaciones al área verde. Asimismo, en el Cerro de Amalucan se optó por utilizar el estacionamiento existente en lugar de zonas arboladas.
Los estudios oficiales detallan que de los 97 árboles considerados para intervención, sólo 14 se encuentran en la zona del Parque Juárez, mientras que el resto está distribuido en otros puntos del recorrido. La medida prevista es el trasplante de ejemplares, no su derribo.
Al comparar con la construcción de la Línea 3 de RUTA, que también se desarrolló sobre el corredor del Bulevar 5 de Mayo, se observa que aquella obra implicó intervenciones mucho más profundas en la vialidad y el camellón central para habilitar estaciones y carriles confinados. En contraste, el Cablebús es un sistema aéreo cuya principal afectación ambiental reconocida oficialmente es el traslado de 97 árboles.
No obstante, el proyecto no está exento de debate. Organizaciones ambientales y ciudadanos han expresado preocupaciones legítimas sobre la supervivencia de los árboles trasplantados y la pérdida de servicios ambientales que ofrecen ejemplares maduros. Sin embargo, afirmar que se pretende arrasar con el camellón o que existe un plan para talar masivamente sus árboles no corresponde con la información técnica y oficial disponible hasta ahora.
Por lo tanto, el dato verificable es que el proyecto contempla la intervención de 97 árboles mediante trasplante o poda, no una tala masiva, y que el diseño definitivo del sistema continúa en proceso de definición y autorización.









