El Mundial de Fútbol 2026 traerá consigo una serie de particularidades en la experiencia de los asistentes, especialmente en los palcos del Estadio Ciudad de México, que será conocido como Estadio Banorte después del torneo. Según información publicada por Bloomberg Businessweek México, los propietarios de estos espacios deberán afrontar costos adicionales significativos para acceder a servicios de hospitalidad durante los cinco partidos que se disputarán en esta sede.
La FIFA ha establecido que los dueños de los palcos deben adquirir paquetes de hospitalidad obligatorios, lo que implica que no podrán ingresar alimentos o bebidas por cuenta propia ni comprarlos en los puntos de venta dentro del estadio. Esta medida busca estandarizar la oferta gastronómica y de bebidas para los asistentes en estas áreas exclusivas.
El paquete más costoso, denominado “Paquete Premium”, tiene un precio aproximado de 75 mil dólares para un grupo de 12 personas durante los cinco encuentros. Este paquete incluye una variedad de alimentos y bebidas que abarcan botanas, alitas de pollo, tablas de quesos, ensaladas, hamburguesas, sándwiches, refrescos y bebidas alcohólicas premium. El costo puede variar en función del número de asientos en cada palco, pero esta base permite dimensionar la magnitud del negocio que representa la hospitalidad en el único estadio del Mundial donde la FIFA no controla directamente los palcos.
Para quienes buscan una opción más accesible, existe un paquete básico cuyo precio ronda los 35 mil 400 dólares (aproximadamente 600 mil pesos) para 12 personas en los cinco partidos. Este paquete incluye alimentos y agua, pero no contempla bebidas alcohólicas. La principal diferencia entre ambos paquetes radica en la inclusión de alcohol y la variedad del menú, con una diferencia económica cercana a los 40 mil dólares.
Estos costos reflejan la importancia que la FIFA otorga a la experiencia de hospitalidad en el Mundial 2026, así como el impacto económico que genera en los espacios exclusivos del Estadio Ciudad de México. La organización del evento busca garantizar un servicio de alta calidad, aunque con un costo considerable para los asistentes que opten por esta modalidad.









