El 29 de mayo de 2026, se presentó una demanda ante un tribunal federal de Atlanta, Estados Unidos, contra Airbnb y un anfitrión que ofrecía su casa en un “vecindario blanco pacífico” en Dunwoody, Georgia. La denuncia fue interpuesta por Sharona Stewart, una mujer negra que buscaba alojamiento a largo plazo el 2 de junio de 2024.
Según la demanda, Stewart mantuvo una comunicación cordial con el propietario, George Yu Shihfang, pero este canceló la reserva y dejó de responder tras realizar preguntas relacionadas con su raza. Además, se señala que Airbnb inicialmente rechazó tomar medidas y mantuvo activo el anuncio del anfitrión.
Este caso pone en evidencia los retos que aún persisten en el ámbito del alojamiento temporal respecto a la igualdad y la no discriminación, aspectos que las plataformas digitales deben atender con responsabilidad para garantizar un servicio justo y accesible para todos los usuarios.









