El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla, rechazó cualquier participación en la filtración de audios relacionados con la gobernadora Marina del Pilar Ávila y negó haber intervenido en gestiones para resolver la situación de su visa estadounidense. En una entrevista concedida a José Cárdenas para Noticias en Claro, Bonilla lanzó nuevos señalamientos contra la mandataria estatal y afirmó que desde hace tiempo advirtió al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la situación en Baja California, incluso presentándole pruebas.
Durante la conversación, Bonilla relató que sostuvo un encuentro con López Obrador, en el que le expuso sus preocupaciones sobre el gobierno estatal. “Yo voy y hablo con el presidente López Obrador, me invitó a desayunar y ahí le dije lo que estaba pasando en Baja California y que necesitamos su ayuda porque no podía caer el Estado en manos del crimen organizado”, señaló.
El exgobernador aseguró que el presidente le preguntó si contaba con elementos para respaldar sus señalamientos, a lo que respondió afirmativamente, entregándole “cuatro expedientes de activos que ahora se dedican a cruzar droga”. Además, recordó que le advirtió que haría públicas estas denuncias desde el Senado: “Cuando le dije esto mismo que te estoy diciendo, presidente, lo voy a decir en el Senado mañana”.
Bonilla también mencionó una conversación privada con López Obrador en la que le explicó la necesidad de hacer públicas sus denuncias. “Siempre le dije las cosas de frente a Andrés Manuel… Le dije: ‘Andrés, tienes que ir a Baja California’”, afirmó. Asimismo, le expresó: “El que avisa no es un traidor. Le tengo que decir que eso está pasando en Baja California”.
Respecto a la gobernadora Marina del Pilar, el exmandatario aseguró que no mantiene comunicación con ella y negó haber facilitado contactos con autoridades estadounidenses. También descartó cualquier intervención para buscar una solución al retiro de la visa de la mandataria y negó vínculos con la difusión de las conversaciones privadas que han generado una nueva confrontación política en la entidad.
Finalmente, Bonilla se definió como “enemigo” político de Marina del Pilar y calificó de ilógica la acusación de que haya organizado reuniones para ayudarla con su situación migratoria, reiterando que nunca puso a nadie para gestionar su visa.









