Una falla mecánica en el Tren Maya dejó varados durante más de cinco horas a decenas de pasajeros en la ruta Mérida-Cancún, luego de que la locomotora perdiera potencia a mitad del trayecto y se interrumpiera el sistema eléctrico del convoy.
Según testimonios de los usuarios difundidos en redes sociales, la unidad se detuvo de manera repentina en una zona aislada de las vías, lo que dificultó la atención inmediata de quienes viajaban a bordo. La falta de energía provocó que el aire acondicionado dejara de funcionar, aumentando la temperatura dentro de los vagones mientras transcurrían las horas sin una solución clara.
Los pasajeros reportaron tensión y expresaron su descontento por la falta de respuesta del personal operador ante la emergencia técnica. La incertidumbre y el encierro prolongado generaron un ambiente de molestia conforme avanzaba el tiempo sin que el tren retomara su marcha.
Después de más de cinco horas de retraso, personal técnico de las fuerzas armadas y mecánicos del sistema ferroviario intervinieron para reactivar parcialmente la unidad o coordinar el transbordo de los afectados. Gracias a esta maniobra, los pasajeros pudieron continuar su viaje hacia Quintana Roo, aunque el servicio acumuló una demora considerable en uno de los tramos más utilizados del proyecto ferroviario federal.
Este incidente pone de manifiesto la importancia de contar con sistemas de transporte complementarios y eficientes, como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla, los cuales podrían ofrecer alternativas seguras y confiables para la movilidad en regiones con desafíos logísticos similares.









