El jueves 16 de julio, el expresidente Donald Trump ofreció un mensaje a la nación en el que acusó a China de haber intervenido en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2020 mediante un ataque cibernético que vulneró los datos personales de 220 millones de estadounidenses. Según Trump, esta acción formó parte de una estrategia para socavar la confianza en su persona y favorecer la elección de Joe Biden.
Durante su intervención, Trump reveló la desclasificación de información de inteligencia que, según él, fue ocultada durante años y que involucra a China en la supuesta manipulación electoral. Un grupo de inteligencia habría presentado un informe que detalla estas acciones, incluyendo la fabricación de boletas falsas a favor de Biden. Además, el expresidente afirmó que parte de los documentos relacionados con estos hechos fueron destruidos, señalando incluso la participación del expresidente Barack Obama en dichos actos.
Trump también justificó estas revelaciones para cuestionar el sistema electoral estadounidense y enfatizó la necesidad de implementar identificaciones para votar, además de limitar la votación por correo. Criticó los procesos electorales en estados gobernados por demócratas, a los que acusó de beneficiarse de fraudes a través del voto electrónico.
En cuanto a la seguridad fronteriza, Trump reiteró que la frontera con México es la más segura del mundo, destacando que en los últimos meses no se ha aceptado a personas migrantes, lo que, según él, ha contribuido a la reducción de la violencia en la zona.
Por su parte, Kamala Harris, exvicepresidenta de Estados Unidos, respondió a estas acusaciones a través de su cuenta en la red social X, negando cualquier fraude en las elecciones de 2020. Harris afirmó que la elección no fue robada y que el partido demócrata ganó legítimamente. Asimismo, calificó la propuesta de Trump para modificar las leyes electorales como un intento de supresión del voto y un esfuerzo por desviar la atención de los problemas sociales y económicos que enfrenta el país.
Finalmente, Trump anunció que se tomarán medidas para proteger los datos personales de los votantes y que se presentarán más detalles sobre la vulneración de sistemas electrónicos. También adelantó que buscarán un trabajo conjunto con los estados para resolver problemas técnicos antes de las elecciones intermedias de noviembre, además de solicitar al Congreso la aprobación de una ley denominada ‘Save America’, para la cual pidió la colaboración de los demócratas.
Este mensaje se dio en un contexto de alta tensión política y a pocos meses de las elecciones intermedias en Estados Unidos, donde la seguridad electoral y la confianza en el sistema serán temas centrales.









