El martes 9 de junio de 2026, un juez federal emitió una resolución a favor de la FIFA en la disputa legal con los dueños de palcos y plateas del Estadio Ciudad de México, anteriormente conocido como Estadio Azteca. La controversia giraba en torno al ingreso de alimentos, bebidas y vehículos al recinto durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
El Juzgado Primero de Distrito en Materia Civil, a través del expediente 730/3036, suspendió las medidas precautorias que permitían a los palcohabientes el uso libre de sus espacios, así como el ingreso de vehículos, alimentos y bebidas durante el torneo. Esta decisión fue publicada el mismo martes en las notificaciones electrónicas del Poder Judicial de la Federación.
Previamente, los Juzgados Sexto y Séptimo de Distrito habían fallado a favor de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas (AMTPP), liderada por Manuel Negrete y Roberto Ruano, otorgándoles ciertos beneficios para el uso de sus espacios. Sin embargo, con esta nueva resolución, dichas medidas quedaron oficialmente suspendidas.
El juez argumentó que mantener las excepciones para los palcohabientes podría afectar el interés público y entorpecer la organización del Mundial. Además, señaló que la FIFA es la autoridad máxima en la organización y desarrollo del torneo, por lo que tanto el estadio como las partes involucradas deben acatar los lineamientos establecidos por el organismo rector del fútbol mundial.
En este contexto, se destacó que permitir excepciones en el ingreso de automóviles, alimentos o bebidas en el Estadio Ciudad de México podría comprometer la aplicación uniforme de las reglas en los 16 estadios que albergarán los encuentros del Mundial 2026.
Un día antes, el lunes 8 de junio, Roberto Ruano, vicepresidente de la AMTPP, hizo un llamado a Emilio Azcárraga para entablar un diálogo y advirtió sobre la posibilidad de movilizaciones. Ruano mencionó que podrían convocar a integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y a transportistas para manifestarse durante la inauguración del Mundial, programada para el 11 de junio.
El juzgador concluyó que la suspensión de las medidas precautorias busca evitar cualquier obstáculo que pueda entorpecer la organización y desarrollo normal del evento internacional, garantizando así el cumplimiento de los acuerdos previos para la realización del torneo.
Este fallo representa un paso importante para asegurar la logística y seguridad en uno de los eventos deportivos más relevantes a nivel mundial, en el que México tendrá un papel destacado como sede.









