La mañana del 21 de mayo de 2024 trascendió el hallazgo del cuerpo de Blanca Adriana Vázquez Montiel en el municipio de Atltzayanca, Tlaxcala. Aunque hasta el momento no existe confirmación oficial por parte de las autoridades, diversas fuentes ministeriales, que han solicitado el anonimato, han dado a conocer detalles sobre el caso.
De acuerdo con los primeros reportes, el hallazgo ocurrió alrededor de las 8:11 horas, en la calle 4 Norte, Camino a Xarero, dentro de la comunidad de Santiago. Policías municipales recibieron el reporte sobre una mujer inconsciente dentro de una zanja o barranca con agua. Al llegar al lugar y tras la intervención de personal de emergencias, paramédicos confirmaron que la persona ya no presentaba signos vitales.
El cuerpo, semisumergido en un paso de agua, vestía ropa deportiva de color negro. Las fuentes consultadas señalaron que, aunque inicialmente no se observaron huellas visibles de violencia, el cadáver presentaba incisiones en el abdomen, específicamente en la zona donde, según versiones, se le realizaría un procedimiento estético. Además, el cuerpo aún tenía colocada una venda en el área intervenida, lo que coincide con los datos recabados en la investigación.
Blanca Adriana Vázquez Montiel fue reportada como desaparecida tras acudir el pasado 18 de mayo a la clínica Detox, ubicada en la zona de Calzada Zavaleta, en Puebla, para someterse a un tratamiento estético. En redes sociales circuló un video en el que presuntamente se observa el traslado de su cuerpo en un vehículo Mini Cooper, lo cual fue reportado ampliamente por medios y usuarios de internet.
En el desarrollo de la investigación, tanto la supuesta doctora Diana Alejandra Palafox Romero, propietaria de la clínica Detox, como su hijo Carlos Quezada Palafox, han sido señalados como principales sospechosos. Usuarios en redes sociales también han vinculado a Carlos con la presunta comisión de robo de vehículos y la venta de estos con documentación apócrifa. Incluso, comenzó a circular una ficha de búsqueda en la que se le menciona como persona relacionada con estos hechos. Es importante destacar que estas acusaciones no han sido confirmadas por las autoridades y se encuentran bajo investigación.
Sobre Diana Alejandra Palafox Romero, se sabe que trabajó durante varios años en Telcel, en el área de atención a clientes, antes de dedicarse a los tratamientos estéticos junto a su hijo Carlos. Fotografías difundidas en redes sociales muestran a Diana Alejandra en oficinas de la empresa telefónica y a Carlos en su graduación de preparatoria, acompañado de familiares. No existe información oficial que acredite estudios profesionales en medicina por parte de ninguno de los dos.
La autoridad encargada de la investigación, específicamente la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas y Desaparición Forzada Cometida por Particulares, ha solicitado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) los registros académicos de ambas personas. De confirmarse la ausencia de cédulas profesionales, podría sumarse el delito de usurpación de funciones médicas a la investigación en curso.
Hasta el momento, las autoridades continúan recabando pruebas y realizando las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos, determinar las responsabilidades legales y ofrecer información verificada a la ciudadanía conforme avance la investigación.









